Por un periodismo bien macho y una literatura muy hembra






miércoles, 21 de abril de 2010

¿“Ch” de Chavismo, de chavista o de chavismo sin Chávez?

La revolución bolivariana ya lleva 11 años en el poder, y mientras para algunos se asienta en Miraflores para otros sus costuras empiezan a brillar

Daniel E. Torrealba Febres-Cordero
Tras un certero golpeteo de teclas sobre la testa del chavismo sin Chávez éste ha caído sobre la mesa de autopsias del periodista. Yace sin vida y a la espera de su disección, en aras de la comprensión de un fenómeno cuyos tentáculos alcanzan a la mayoría de piezas dentro del tablero político venezolano. Cabe aclarar que el periodismo, y el periodista, sin ser Jesús de Nazareth devolverá la vida al chavismo sin Chávez al terminar estas líneas, para que continúe sus quehaceres políticos; en caso de tenerlos.

Desde el año 2003, aproximadamente, se viene entendiendo un fenómeno conocido como el chavismo sin Chávez, el cual se originaría dentro de las esferas gubernamentales de poder y buscaría sustituir al presidente Hugo Chávez Frías como primer mandatario nacional. El libro Historia de la Revolución Bolivariana de Luis Bonilla-Molina, investigador en ciencias sociales; y Haiman el Troudi, ex ministro de Planificación del gobierno de Chávez, establecen que sería “una fórmula en la que se continúe con la línea de reformas sociales, pero sin Chávez al frente del gobierno”.

Para la politóloga Giannina Olivieri este chavismo sin Chávez se manifiesta agazapadamente dentro del partido de gobierno; Partido Socialista Unido de Venezuela, como fuera de él; Patria Para Todos, entre otros partidos disidentes de la revolución. Uno de los principales motivos para reivindicar el chavismo sin Chávez dentro del PSUV serían las aspiraciones políticas que podrían tener los diversos líderes que se encuentran a la sombra de Chávez: Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Jacqueline Farías, por ejemplo. Uno de los factores que podría incidir, para Olivieri, en la ebullición de estos cuadros sería una baja en las encuestas de Hugo Chávez. Según la consultora Keller el presidente conserva para el primer trimestre de 2010 un 43% de aceptación, lo cual todavía lo sitúa como el líder de mayor apoyo popular dentro del país.

Por su parte los disidentes del chavismo reivindican un chavismo sin Chávez, según Olivieri, entendiendo que el presidente de la República desvió la brújula sobre el proyecto inicial de país que se plantearon al inicio de la revolución, y que quedó plasmado en la Constitución aprobada en el año 1999.

Para el diputado del PSUV, Saúl Uzcategui, el chavismo sin Chávez no existe y lo define como un invento de la oposición. Además, añade que Chávez está preparando a todo un pueblo para que exista el poder popular y sea capaz de legislar.

¿Cree que los disidentes del PSUV puedan formar un chavismo sin Chávez?
―Mira, eso no tiene viabilidad, Chávez es el líder máximo del proceso revolucionario y el pueblo mayoritariamente está apoyando la construcción del socialismo, entonces eso de chavismo sin Chávez no tiene ni pies ni cabeza. Y por supuesto seguirán siendo minoría en el país.

Otro de los actores en discordia, Vladimir Villegas, posible candidato por el partido PPT para las elecciones legislativas del 26 de septiembre, aclara que él apoya el proyecto de país plasmado en la constitución del 1999, al igual que muchos otros, y entiende que en un determinado momento el chavismo y el proyecto de país fueron lo mismo, pero hoy en día se han separado.

¿El chavismo sin Chávez existe?
―No. Lo que pueda terminar ocurriendo es un Chávez sin el chavismo. El presidente perdiendo el apoyo de los sectores que lo respaldaron, y eso lo que puede hacer es que los sectores del chavismo se vayan desperdigando; vayan corriendo hacia otro sitio.

¿Y esta denominación del chavismo sin Chávez no ha sido comprada por los disidentes del chavismo?
―Sí, pero no son expresiones del chavismo sin Chávez, son manifestaciones de fuerzas descontentas que son coautoras del proceso revolucionario. Además tienen trayectoria antes de que Chávez apareciera en el espectro político venezolano.

Para la historiadora María Soledad Hernández el 26 de septiembre, fecha de los comicios legislativos, puede ser un momento importante para definir si existe un chavismo sin Chávez, así mismo se podrá saber quiénes se quedarán y se irán, tanto por la oposición como por el chavismo. Además, destaca que esto no es ningún veredicto histórico, sino que se basa como historiadora en los elementos de la política para tratar de explicar un acontecimiento.

En una investigación realizada por el Centro Gumilla sobre el mapa político venezolano se identificaron cuatro grandes grupos: Demócratas socialistas del siglo XXI, demócratas liberales, demócratas socialistas moderados y autoritarios. Los dos primeros grupos se identificarían respectivamente con el chavismo (31%) y la oposición (27%), mientras que el tercer grupo (33%) pasa entre el chavista light y el ni-ni. Dentro de este último grupo se podría encontrar el caldo de cultivo de un chavismo sin Chávez para el padre José Virtuoso, director del centro Gumilla, y una de las personas encargadas de dirigir esta investigación.

El periodista Miguel Salazar, editor de Las Verdades de Miguel, indica que la vía electoral puede ser apenas una de los métodos en que el chavismo sin Chávez se manifieste. El periodista indicó que cualquier opción es válida, dependiendo de cómo se den las circunstancias, con lo cual existe la posibilidad de que “se plantee un golpe de estado o un levantamiento popular”.

¿Quién reivindicaría estas acciones?
― El grupo que se opone al chavismo dentro del chavismo, yo diría que los que podrían estar comprometidos en ese movimiento serían Aristóbulo Istúriz y Jacqueline Farías.

Para la oposición tradicional venezolana el chavismo sin Chávez existe porque “dentro de toda organización política tiene que haber pluralidad de criterios, no un criterio único como pretende imponer el presidente Chávez”, así declara Jorge Sucre, ex presidente de Proyecto Venezuela.

Tanto María Soledad Hernández como Giannina Olivieri coinciden en que la eclosión de este chavismo sin Chávez se debe a la cantidad de tiempo que lleva el presidente Hugo Chávez Frías gobernando, y a los cambios que ha atravesado el proceso revolucionario durante este período de tiempo. Aun así habrá que esperar hasta las elecciones legislativas del 26 de septiembre para ver cuánta fuerza electoral tiene el chavismo sin Chávez y si son capaces de ganar los candidatos que la representen, tomando en cuenta que no contarán con el portaviones que representa Chávez en cualquier contienda electoral.

viernes, 12 de marzo de 2010

Cursi y necesario de cuando en vez:

Los sentimientos sin consumir
Devoran las palabras nunca dichas,
Las miradas no devueltas y
Los besos nunca dados.
Los amantes no se encuentran
O no se atreven a buscarse
Y sin importarles el dolor
Dejan huérfanos un amor.
¿Cuántos amores se han perdido?
¿Cuántos amores no han nacido?
Cuanta tristeza llena este mundo
Y todo por no amarnos.

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Por mi Dios que no vive
Y por el tuyo eterno.
Sagradas familias,
Vinos de segunda,
Orgías de primera
Y un puto amor divino
Que mezcla el cielo y el infierno
Para matarnos en el purgatorio.

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Tu carme me atrae,
El rojo de tu piel es mi dulce veneno,
La muerte en tu boca es una vida eterna.
Dame tu veneno que quiero sentirlo
Quiero que mi muerte sea junto a a ti.
Y descansaré en la gloria,
Sintiéndote a ti.

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Venas desgarradas,
Ríos de sangre y
Ojos cerrados.
Mañana un nuevo amanecer.
Dos heridas cicatrizadas.
Y dos heridas más esperando a abrirse.
Dolor, eso es mi pecho, muerte por amor.
Cuantas veces he muerto y cuantas veces he esperado volver a nacer.

Daniel E. Torrealba Febres-Cordero

martes, 9 de marzo de 2010

Literatura

Él mismo en su totalidad se había convertido en una caricatura soez, cuyo fin no era sino la abyección. Su cruel instinto, conjunto a su insaciable apetito por el sexo femenino lo llevó a tocar la mejilla de una infante, representando esto para su libido una explosión de sensaciones cuyo fin no pudo ser sino la ruptura de esa joven, la pérdida del honor de una niña a manos del hombre más poderoso del imperio. Este fue el comienzo de la debacle, la violación de esa niña representó el fin de un imperio a manos de un pedófilo.

Los ancianos del imperio no concertaban sobre si juzgar el carácter impúdico de la mejilla que provocó al hombre, o si por el contrario juzgaban al hombre que tocó la mejilla. Por lo pronto el pómulo pagaría, y los pies que sostenían a esa pómulo se detendrían al momento de ser colgado el cuello de ese infantil cuerpo. La madre lloró. Los ancianos se regocijaron por su sabia decisión.

El hombre buscó otra mejilla pueril para provocar y saciarse, luego buscó otra, y otra, y otra... Las vírgenes se convirtieron en el principal objeto de deseo de este hombre poderoso. No tardaron en aparecer los desgraciados, cuyo negocio era la desgracia. La caza de vírgenes se hizo común, era quehacer cuya mercancía representaba una venta segura. El vulgo del imperio observó con desfachatez como sus vírgenes les eran arrebatadas, pero consideró este un simple capricho de un hombre poderoso, algo pasajero y permisible para alguien con tal poder. Para ellos sólo fue un desliz.

La abyección fue cotidiana. Los monjes llenaron sus jetas de oro y sus manos no pudieron ya moverse por el peso de las monedas que habían en ellas. Los padres de las vírgenes también su silencio compraron. Las vírgenes quedaron solas; o no, tenían a ese hombre poderoso que las acariciaba y les decía palabras asquerosas al oído. ¿Qué habrán pensado las niñas mientras ese sujeto las manoseaba? ¿Alguien se habrá preocupado por acallar sus aullidos de dolor? ¿Cuánto sufrimiento podía valer un hombre poderoso?

Pronto no quedaría ninguna virgen, todas las jóvenes, sin importar su edad, habrían pasado ya por las manos de ese hombre poderoso. La abyección fue consumada y como acto supremo de su célebre victoria aquel hombre poderoso moriría feliz, sin pagar por sus actos. Murió como solían morir los hombres poderosos, de vejez, gordura y orgías alimentadas por la ignorancia de ese pueblo.

Daniel E. Torrealba Febres-Cordero

martes, 2 de marzo de 2010

Literatura (Noche Llanera)

Noche maldita de tempestad llanera, destino cruel que mandó una centella, la cual bajó sin encontrar mejor camino que ese cuello, esa centella lo atravesó, dejando la cabeza encajada y cuatro palmas marcadas en el arenal.

Despierto cada noche, después de un sueño recurrente, el de verlo a él, atravesado y con sus ojos cerrados. Memoria maldita que me hace recordar mis peores momentos, y es que no puedo perderme en el olvido, siempre me encuentran mis recuerdos. Te odio Rucio Moro por haberte amado, maldigo tu muerte; y mis recuerdos que me hacen verte a cada momento. ¿Y es que no hay vida después de ti? No toda mi vida se puede traducir en ti. Soy la potra Zaina.

Noche oscura en que escapamos para escuchar el canto del Carrao, para ser libres y amarnos, la lluvia era copiosa, y el Catatumbo parecía estar al fondo; iluminando nuestra noche. Todo cambiaría en la búsqueda del Carrao, cuyo canto escuchábamos, no muy lejos. Ya cerca del río una garza reposaba, su mirada era indiferente, más que indiferente, desconcertante; algo sabía, algo ocultaba. Como si conociese el futuro, pero a dos amantes eso resulta banal, el mundo para nosotros resultaba indiferente, y la mirada de esa garza era parte de ese mundo.

Poco faltaba y algo cambiaba, Rucio Moro conocía algo que yo no, iba a pasar algo, no sé qué. Pero algo pasaría. Se notaba en sus ojos, en su andar. Todo su ser me lo hacía notar. Acaso seguía pensando en que la luz lo llevaría, en que la luz lo haría subir, ¿Por qué me haces pensar esto Rucio Moro? ¿Por qué me siento como una espectadora y no como una cómplice? Desdichado el día en que decidiste hacerme verte morir a favor de tus locuras.

Ya lo había comprendido todo, cuando decidiste correr, veloz como el viento; no había animal que pudiera alcanzarte cuando galopabas, y así lo hiciste esa noche. Yo te seguía, iba detrás de ti, mientras la distancia entre nosotros se acrecentaba, te veía a lo lejos. Y a pesar de la lluvia y la distancia que nos separaba pude ver entre la cresta que tapaba mis ojos cuando te detuviste. Justo en el arenal, ¿Era acaso ese tu sitio elegido? Allí volarías, allí cumplirías tu sueño o tú farsa.

El llano no pudo menos que claudicar al juego de ese loco y seguir el designio pedido, la centella tanto buscada no hizo menos que bajar. Triste centella que le toco acabar con su vida. Iba más lenta que cualquier otra, sabiendo su trabajo, su triste trabajo. Faltaba poco para el contacto de los dos, el fin se acercaba, el llano enmudecía y Rucio Moro se erguía buscando el contacto, buscando su sueño. Culminando su locura. El relinchar fue seguido de un golpe seco. Rucio Moro había muerto.

El llano sumiso y dominante había terminado su espectáculo, había cumplido un sueño y dado fin a una locura. Amante de su monotonía había dado muerte a algo diferente.

La mañana apareció, y el Sol traía consigo a las aves llaneras, éstas que tras detenerse en los árboles cercanos iniciaban su cantar, se escuchaba el cantar del Morocoto y el Piapoco, coronado por el canto de la Paraulata. Hermosa despedida para aquel caballo que se llevo mi vida junto a la suya.


Daniel E. Torrealba Febres-Cordero

sábado, 27 de febrero de 2010

Periodismo

“Tuve nueve minutos y medio de fama, lo que duró la canción de El Peregrino”


Adrián Guacarán, un joven de Caucagua de 11 años de edad, vio como su vida cambiaba en un abrir y cerrar de ojos por cantar una canción; ahora, 25 años después, cuenta su historia

Una mirada seca y fría defiende la sala de estar de la oficina de la Comisión Permanente de Participación Ciudadana y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional. Es Bolívar, en una de sus tantas versiones de retrato tipo busto, junto a él rellenan la sala cuatro poltronas muy bien tapizadas, un piso de parquet, una cartelera donde destaca un artículo de “¿Por qué social?” del diario Vea, además de una recepción sin recepcionista. Todo esto precede al encuentro con el entrevistado, un tal Adrián Guacarán, al que nadie recordará por su simple nombre, pero todos conocerán al decir que fue el niño que en el año 1985 le cantó al Papa Juan Pablo II, en la primera visita de éste a Venezuela.

La entrevista se retrasa, Guacarán llega media hora tarde, se disculpa por la demora y reconoce que la tranca realizada por los estudiantes universitarios en la Cota Mil, debido a la salida del aire de RCTVI, detuvo su vehículo.

Sus 36 años de edad marcan distancias obvias del niño que Venezuela conoció al cantar la canción de El Peregrino en Ciudad Guayana, el 29 de enero de 1985. El Guacarán viejo porta un prominente abdomen, principios de calvicie, anteojos y una cara que denota la necesidad de afeitarse diariamente, mas no son motivos suficientes para borrar de él la sombra del infante Guacarán que muchos mantienen todavía en su memoria.

—¿Cree que todos tienen 15 minutos de fama?
—Pa’ ver, los mío fueron nueve minutos y medio. Los que dura la canción de El peregrino.
—¿Cómo un niño de Caucagua, un pueblo del estado Miranda, llega a cantarle al Papa?
—Yo nunca lo supe. La hermana Amanda, que me dio clases cuando tenía 9 años en el colegio La Encarnación, fue nombrada directora del coro de niños por la visita del Papa a Puerto Ayacucho, ella llamó a mi mamá para pedirle que yo participara en el coro, imagínate tú, de tanta gente que ella se podía haber acordado se acordó de mí para cantar la canción de El Peregrino.
—¿Cómo fueron los días que siguieron a que le cantara al Papa?
—Nunca nosotros nos imaginamos que íbamos a tener tanta fama, yo pensé que la canción había quedado allí nada más, pero cuando veo todo ese gentío en mi casa, eso fue grandioso. Me empezaron a llamar de RCTV, un canal de televisión que me había botado porque era negro y feo, pero después que a ti te maltratan en un sitio tú no vuelves. Mi mamá consultó conmigo y después de una llamada de Amador Bendayan firmé un contrato con Venevisión.
—¿Qué hacía en RCTV antes de que lo botaran?
—Cantaba allá. Yo gané el primer festival folclórico infantil de Venezuela, con Guillermo González en el año 1981, quedé contratado allí por tres años. Además grabé un disco, un LP. Yo cante con Luis Miguel, Anita la huerfanita, Pedro Vargas, entre otros.
—¿Cómo un niño de 11 años de edad recibe todo el impacto mediático que se desata después de cantarle al Papa?
—Tú sabes que eso fue una cuestión que me afectó bastante, entonces ya uno pierde la privacidad. Ese impacto mediático me llevo de gira para muchos países, conocí Aruba, Curazao, Bonaire, Puerto Rico, Colombia, México, España, Portugal, Italia. Todo a través de esa canción. Por eso yo soy un campesino más o menos resabido.
—¿Cuántos discos sacaste?
— El primero fue antes de yo conocer al Papa, cuando cantaba en Radio Caracas Televisión y se llamaba “Soy Criollo”, era de música venezolana, después hice “Adrián Guacarán el niño cantor”, luego hice un especial para Pinturas Montana y posteriormente participé en varios discos de distintas agrupaciones: Catatumbo, Primacho, entre otros. También hice varios comerciales y una película llamada Panchito Mandefua.
—¿A qué edad sale del mundo del espectáculo?
—Eso fue como en el año 88 ó 89, entonces ya tenía 13 ó 14 años. Cambié la voz, hubo como un cierto receso.
—¿Cree que hubo gente que se aprovecho de su situación para obtener algún fin económico?
—Bastante, mucha gente.
—¿Quiénes?
Mi familia, los productores de la disquera. Una vez yo viejo, cuando ya no les servía, me desecharon.
—¿Cómo recuerda su etapa de niño y la fama que vivió?
—Bonito, pero es difícil porque se te pierde toda la privacidad. Es beneficioso en ciertas cosas porque te abre muchas puertas, pero es perjudicial porque siempre hay gente que te tiene cierta envidia, siempre había un problema. Eso es muy dañino.
—¿Tu vida actual cómo es?
—Cheverísima, vivo en Caucagua, tengo mi señora y un hijo que vive conmigo. Trabajo como asistente de investigación en la Asamblea Nacional, gracias al Canciller Nicolas Maduro, quien fue el que me ofreció este empleo, y al diputado Dario Vivas, porque varias veces me quisieron botar. Los mismos camaradas y compatriotas le echan vaina a uno. Son un peo también.
—Leí que en el año 1995 le cantó a Hugo Chávez al salir de la cárcel.
—Ajá, sí. Fue buenísimo. Eso fue en la plaza Caracas, estaban entre otros Gualberto Ibarreto. Para mí él era un líder en ese momento, tenía una personalidad impactante, pero ahora que haya cambiado mucho es otra cosa.
—¿Qué responde a patria Socialismo o muerte?
—Yo no, patria y socialismo nada más. Todos seremos comunistas cuando todos seamos capitalistas, cuando todos tengamos para comprar una nevera hay sí seremos socialistas.
—¿Considera que a los 36 años de edad está fuera del mundo del espectáculo?
—No, no, no mato tigres que jode (risas).

Daniel E. Torrealba Febres-Cordero

Literatura (Declaración de Principios)

Me declaro defensor de los olvidados
Me declaro litigante de lo que no tiene sentido
Me declaro a favor de lo que ya se ha perdido
Me declaro soldado de las minorías
Me declaro presidente de los fracasados
Y es que todo se vuelve posible
Cuando se lucha por un imposible
Y tu amor es un imposible que hace darle sentido a los sin sentidos
Razón a la inrazonable, verdad a la mentira y posibilidad a lo imposible.

Daniel E. Torrealba Febres-Cordero